Artículo original
Vigotsky y Neuropsicología en América Latina
59 min
Herencia y legitimidad de la obra de L.S. Vigoski para la neuropsicología contemporánea
Herança e legitimidade da obra de L.S. Vygotsky para a neuropsicologia contemporânea
Correspondencia:
Recepción:
20/06/2026
Aceptación:
12/08/2026
Publicación:
07/09/2026
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Resumen (ES)
A pesar del auge editorial sobre su figura y de la difusión de su nombre –comparable a la de Jean Piaget—, se ha construido alrededor de Vigotski un conjunto de mitos, mitemas y leyendas que han deformado seriamente su pensamiento. Asombrosamente, uno de los campos donde menos se ha visibilizado su contribución es la neuropsicología. Esta disciplina, que forma parte de la psicología científica, fue diluida dentro del concepto de “neurociencias”, relegando sus aportes y situándolo dentro de la “crisis de la psicología” que él mismo diagnosticó.
Aunque desde finales del siglo XX se considera indispensable estudiarlo por cualquier psicólogo o educador actualizado, la mayoría de las publicaciones dedicadas a su vida y obra adolecen de graves limitaciones. El Vigotski que suele presentarse es, en el mejor de los casos, una versión simplificada y distorsionada: se le reduce a “psicólogo de la infancia” o “psicólogo evolutivo”, se le asocia casi exclusivamente a la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP) y se le encasilla de manera superficial en etiquetas como constructivismo, psicología cognitiva, psicología genética, psicología materialista, dialéctica, marxista, soviética o “escuela histórico-cultural”.
En este sentido, el propósito de este trabajo es ofrecer un análisis riguroso y documentado de las ideas, tesis, hipótesis y argumentos centrales de Vigotski, prestando especial atención a los fundamentos histórico-culturales que sustentan su pensamiento, con el fin de superar las reducciones y deformaciones que predominan en gran parte de la literatura que aborda este asunto. Y, sobremanera, argumentar y mostrar la relevancia y pertinencia de sus pensamiento dentro del campo de la neuropsicología contemporánea.
Palabras clave (ES):
Resumen (FR)
Palabras clave (FR):
Introducción
Procedemos a continuación con la redacción del presente ensayo, aclarando que no es nuestro propósito realizar una exégesis descontextualizada de la figura y la obra de Lev Semiónovich Vigotski, sino llevar a cabo un análisis riguroso y documentado de las ideas, tesis, hipótesis y argumentos expuestos por el autor, así como de los fundamentos histórico-culturales que subyacen a su pensamiento, en aras de mostrar la relevancia que adquieren para la neuropsicología contemporánea.
De este modo, nuestra exposición iniciará con una sucinta exposición que pudiera intitularse: Mitos, Leyendas y Tradiciones en torno a Vigotski y su obra; en este apartado presentaremos sus ideas y principios fundamentales y, finalmente, cerraremos con una serie de conclusiones.
Como ya se dijo, la amplia mayoría de reseñas y presentaciones que se han publicado en nuestra lengua o en inglés, y que se han divulgado en nuestras naciones occidentales, desde el último cuarto del siglo XX, asumen como verdaderas un conjunto de invenciones y leyendas que merecen ser puestas en la mira del análisis serio y profundo, antes de proseguir con las deformaciones del autor y su obra. (Kozulin, 1995. p. 11; González-Rey, 2011. p. 7)
Enunciaremos primero los mitos que, según consideramos, maculan y desfiguran el pensamiento y la obra de Lev S. Vigotski; enseguida, muy sucintamente, argumentaremos por qué se considera que son insostenibles tales planteamientos y, finalmente, se introducirán en este tejido sus tesis e ideas fundamentales y que, según se considera en este trabajo, permanecen vigentes tanto para la psicología como para la neuropsicología, siendo esta una rama del conocimiento psicológico.
Mitos y mitemas que configuran una leyenda
Este grupo de supuestos ha pregonado, entre otras invenciones, la creencia de una Unidad Epistemológica en torno de la Psicología Soviética (Friedrich, 1997. p. 19-33) y con esta se insertan los mitemas sobre la existencia de la “Escuela de Vigotski”, en sus dos vertientes; por un lado, la que considera como existente, en sí misma, tal “Escuela” y, por otro lado, la que la muestra como un bloque monolítico ideológico, epistemológico y teórico-metodológico, comandado por la “Troika”, integrada por L. Vigotski, A. Luria y A. Leontiev, en ese orden.
Enseguida, es preciso aclarar si Vigotski, o Luria, o Leontiev —o como grupo— tenían la pretensión explícita o formal y deliberada de construir una “Escuela o Paradigma Histórico-Cultural” o “Sociohistórico”, o si, en su defecto, así denominaron a su grupo de trabajo y/o a su aproximación metodológica, epistemológica, teórica y fáctica.
Finalmente, es imprescindible aclarar si esta “Escuela o Paradigma Histórico-Cultural” o “Sociohistórico” surge espontáneamente, al margen de las necesidades nacidas de la Revolución de 1917 en Rusia y de los Programas de Desarrollo impulsados por el PCUS, en sus Planes Quinquenales.
Hay quienes todavía piensan, como señala y critica Alex Kozulin (1995) en su presentación a la edición bajo su cargo de Pensamiento y Lenguaje, que la obra de Vigotski se sustenta principalmente en sus intereses intelectuales y académicos, en el mejor de los casos, o a su genio, en el peor.
Sobre la vida, obra, contexto e impacto de su pensamiento, como sistema conceptual global, se pondera que se requiere un trabajo aparte.1
Desarrollo
Mitos, mitemas y leyendas sobre L. S. Vigotski y su obra
Hic et nunc, al término del primer lustro de esta segunda década del siglo XXI, puede considerarse que es suficientemente conocido el nombre de Lev Semionovich Vigotski (1896-1934); más aún, puede afirmarse que, a diferencia de hace ya más de un cuarto de siglo, es más citado y referido que Jean Piaget (1896-1980). No obstante, aun y cuando pudiera parecer sorprendente, lo mismo que sucedió con el propio Piaget, su obra permanece oculta tras el manto de reducciones, deformaciones ideológicas y epistemológicas, la censura dentro y fuera de la ex URSS y erección de capillas dogmáticas y escolásticas que disminuyen la obra de nuestro personaje a una serie de evangelios destinados a la fe ciega y religiosa.
Asimismo, en virtud de su constreñimiento a sectas y cofradías de algunos iniciados, en tabernas y cenáculos de “Vigotskianos”, “Neo-Vigotskianos”, “Post-Vigotskianos” o “Meta-Vigotskianos”, se discute y estudia la nueva ola o moda psicológica. Se elaboran sesudos análisis y se escriben textos que se leen entre ellos y luego se aplauden y felicitan. Empero, de Vigotski y su pensamiento —como sucedió con Piaget— poco queda claro.
Mencionar el caso de Henri Wallon (1879-1962) sería más que insultante, puesto que, más allá de unos cuantos que han escuchado de él o lo han estudiado, es históricamente inexistente para la conciencia de nuestra psicología y psicólogos. Discusiones y debates entre Piaget y Wallon o entre Vigotski y Piaget los hubo; pero entre Vigotski y Wallon, a no ser por dos citas en el trabajo Pensamiento y Habla —muy probablemente adicionadas por los editores y no por el autor—, no se encuentran mayores referencias que lo muestren. Los escritos abundantes que hay sobre Vigotski tampoco refieren a Wallon, ni a la muy probable cercanía conceptual entre estos personajes. Solo René Zazzo y A.N. Leontiev refieren uno a Vigotski y el otro a Wallon. Pero para los “expertos”, la Psicología en la URSS era algo diferente a la Psicología Walloniana. Era otro “Paradigma”. Y la obra de la “Troika”, un “Paradigma” dentro de otro “Paradigma”. Según afirma Puzirei:
(…) cuando murió de tuberculosis pulmonar, el 11 de junio de 1934, L. S. Vigotski no había cumplido aún treinta y ocho años. En psicología trabajó menos de diez años. Desde comienzos de la década de los veinte enfermó gravemente, permaneció (por tal motivo) internado en hospitales, por largos periodos; la enfermedad que progresaba consumía sus fuerzas…» (1989).
Por esta razón, al morir, dejaba una obra apenas trazada. Este personaje, a diferencia de sus colegas más cercanos, llegó a la psicología desde fuera de la misma (ninguno de sus dos diplomas era de psicólogo), él proviene de la jurisprudencia y de la filosofía, formalmente, y de la crítica literaria, sustancialmente.
La obra psicológica de Vigotski se desarrolló durante los últimos quince años de su vida (de 1915 a 1934), es decir, incluyendo parte del segundo y tercer decenio del siglo XX; es este, particularmente, un periodo verdaderamente convulso para la psicología, ya que esta se debatía, en el contexto universal, entre el caos y la anarquía; al decir del propio Vigotski, la psicología atravesaba por una profunda crisis teórico-metodológica que pervive prácticamente un siglo después. (González-Rey, 2011; Vigotski, 2022)
Hasta el primer cuarto del siglo XX, la psicología mostraba una incapacidad para presumir un cuerpo sólido, como disciplina del conocimiento científico, al mismo tiempo que evidenciaba una insolvencia para poder explicar los procesos que permiten al ser humano orientar de una manera consciente y voluntaria su actividad en la realidad que le corresponde vivir
Dentro del contexto de esta crisis se inserta la obra de L. S. Vigotski. Por otra parte, la cuestión que absorbía los grandes debates en la naciente URSS se enmarcaba dentro del cuadro de la construcción del socialismo como un nuevo modo de producción, así como la conformación del “Hombre Nuevo”, del “Hombre Soviético”. Particularmente, un tercer frente demandaba de Vigotski tiempo, esfuerzo y descanso; referimos aquí el enfrentamiento de la tuberculosis que le complicó, sin duda, su tiempo antes de su deceso.
Desde antes del surgimiento mismo de la URSS, en la vieja Rusia zarista, la psicología se confrontaba en varias tendencias; la fisiología, por su lado, ampliamente desarrollada y debido a su trascendencia e importancia universal, tenía una serie de implicaciones teóricas y prácticas en el campo de la psicología, de modo tal que la discusión abarcó tales campos del conocimiento humano; de un lado se hallaba Gregory Ivanovich Chelpanov (quien, por lo demás fue directamente a Leipzig a estudiar en el laboratorio que hubiera fundado Wundt), bajo la égida teórica de la escuela Wundtiana y su versión del estudio experimental de la conciencia; por otro lado, la fisiología devenida de los trabajos de Iván Mijailovich Séchenov y continuada por Iván Petrovich Pavlov y Vladimir Mijailovich Bechterev, consideraba una serie de cuestiones que marcaron definitivamente el devenir de dos grandes tendencias dentro de la propia psicología soviética, me refiero aquí a la Reflexología de Bechterev —que no de Pavlov—y la Reactología de Konstantín Nikolaevich Kornílov; de la misma manera, por su lado, la neuropsiquiatría, con sus aportes, impactaba (tanto teórica como prácticamente) a la psicología rusa, Serguei Sergueievich Korsakov y otros, con sus estudios clínico-psicopatológicos, marcaron las investigaciones y trabajos en salud mental, así como en los tratados sobre la personalidad; asimismo, bajo otras condiciones y necesidades prácticas, los trabajos dedicados al desarrollo psicológico infantil y a la educación de los menores y reeducación de los jóvenes infractores, observaban un curso en otras y variadas direcciones.
Como el propio Lev S. Vigotski (1927/2022) expresó en su extenso y profundo trabajo El Significado Histórico de la Crisis de la Psicología, hasta concluido el primer cuarto del siglo XX —es decir, hasta el año de 1925— esta, como disciplina del conocimiento científico y como instrumento que orienta diversas prácticas profesionales, se encontraba atravesada por una crisis estructural e irresoluble desde los lugares y enfoques que se manifestaban hasta ese entonces. Dicha crisis era evidente en la presencia de diversos enfoques conceptuales con diferentes, y en muchos casos mutuamente excluyentes, objetos de estudio, metodologías de aproximación, principios teóricos, conceptos y categorías, diversos niveles de análisis superpuestos unos sobre otros, etc. (Es destacable el hecho de que entre los años de 1924-1925 aparecen publicadas las primeras obras de Jean Piaget, la tesis doctoral de H. Wallon y las conferencias de L.S. Vigotski en la URSS).
Si esta circunstancia, que no solo era identificada por Vigotski —también Jean Piaget, Wolfgang Köhler, Kurt Kofka o K, Bühler, entre otros, la reconocían— encuadraba el entorno del desarrollo de la psicología y de las prácticas sociales sustentadas en tales enfoques teóricos y metodológicos —entre ellas se destacaba la educación como un fenómeno social—, evidentemente tales prácticas adolecían de una serie de defectos y yerros que deberían ser atendidos en todos los ámbitos y niveles de expresión.
Tanto dentro de la Rusia prerrevolucionaria como fuera de ella, esta crisis mostraba la inexistencia de una psicología general y una práctica coherentes con un conjunto de principios teóricos y metodológicos sólidamente sustentados y que pudiesen mostrar una unidad epistemológica inobjetable.
Hasta el año de 1925, tanto dentro de la ya existente y naciente URSS como en los restantes países del mundo, una diversidad no solo de paradigmas, corrientes o teorías mostraban una pugna por imponerse como el referente teórico y metodológico que se apreciara como el enfoque “verdaderamente científico”; asimismo, y particularmente en la URSS, se vislumbraba un rumbo inédito para su desarrollo económico, científico, cultural y, específicamente, en los ámbitos de la psicología y el hecho educativo escolar como pilares que favorecerían tal desarrollo,
En este sentido, dentro de la URSS, la Reactología de Kornílov, la Reflexología de Bechterev –que no de Pavlov—, la neuropsiquiatría y la institucionalizada teoría de los Reflejos Condicionados de Pavlov, así como el naciente grupo de Vigotski, Luria y Leontiev, impulsaban actividades tendientes a la búsqueda de la construcción de la Psicología Soviética, es decir, para ellos, la Psicología Científica. Asimismo, también dentro de la naciente URSS, otros grupos de investigadores, entre ellos el de Serguei L. Rubinstein, el de Básov o el de Dimitri Uznadze, impulsaban trabajos en el mismo sentido.
Por lo que hemos presentado hasta ahora, sin duda alguna, puede afirmarse que es un verdadero mito el de la existencia de una unidad epistemológica de la psicología en Rusia, primero, y luego, en la naciente URSS. Lo que puede afirmarse, en todo caso, es la existencia de la intención de construir una psicología científica, dentro de la naciente Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, sustentada en los principios del marxismo, orientada por los planes quinquenales de desarrollo de la URSS y siguiendo las directrices del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Ello, naturalmente, favorecía y constreñía, a su vez, a Vigotski, Luria, Leóntiev y los demás profesionales de la psicología.
Por otro lado, como resulta comprensible, por su naturaleza, el desarrollo de la URSS no solo demandaba un modelo económico-político alterno al modo de producción capitalista; por su visión y valores ideológicos y éticos expresaba también, de manera explícita, la necesidad de impulsar una transformación radical de todos y cada uno de los componentes de la sociedad, de modo tal que se fuese constituyendo un nuevo modo de ser, un nuevo ser humano o una nueva personalidad. A saber: el ser humano soviético. (Smírnov, 1974).
Este objetivo planteado por el PCUS acicateó dos campos del saber y hacer en la sociedad; por un lado, como hemos venido diciendo, el de la psicología como disciplina del conocimiento científico y, por otro lado, el de práctica de la educación en la proyección de este ser. Era natural que tanto la psicología como la educación se viesen fortalecidas como instrumentos fundamentales y trascendentales de este propósito.
Más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, y ya habiendo muerto Vigotski, Luria, Leontiev y demás constructores de la psicología soviética se vieron involucrados en tal dinámica y las nuevas necesidades surgidas de tal conflagración. En este contexto surge la neuropsicología y la rehabilitación de los heridos de guerra como instrumentos de la defensa y militarización de la vida en la URSS. Esto es, la neuropsicología no deriva únicamente de los intereses intelectuales de Alexander Luria y de su genio; un conjunto de condiciones históricas, sociales y culturales hicieron posible sus orígenes y su desarrollo como una herramienta de la práctica social soviética.
Sirvan los párrafos que anteceden a este como muestra viva de la diversidad y complejidad del contexto y las concepciones y prácticas que en la psicología, la educación y las demás actividades científicas y artísticas se manifestaban antes del triunfo de la Revolución Bolchevique de octubre de 1917 y a partir del éxito de la misma, cómo se desarrollaron por otras vías y otros medios a los observados en las diferentes naciones del orbe. (Mecacci, 1979).
Bajo este nivel de análisis podemos plantearnos una interrogante que, para algunos, es esencial; si, como ya se refirió, Vigotski muere de tuberculosis pulmonar el 11 de junio de 1934 y la neuropsicología como una rama del conocimiento psicológico halla sus orígenes hacia finales de la primera mitad del siglo XX y el comienzo de su segunda parte, ¿cómo es posible sostener que su pensamiento y obra posean una legitimidad y trascendencia para esta disciplina en nuestro primer cuarto del siglo XXI?
Siguiendo con esta trama, trataremos de desentrañar el asunto de la existencia de la Escuela de Vigotski, en sus dos vertientes: por un lado, la que considera como existente, en sí misma, tal “escuela” y, por otro lado, la que la muestra como un bloque monolítico ideológico, epistemológico y teórico-metodológico, comandado por la “troika” Vigotski, Luria, Leontiev, en ese orden, con la intención de colocar los puntos sobre las íes.
En aras de ser sintéticos y precisos, referiremos una carta del propio Leontiev dirigida a Vigotski y fechada en Moscú el día 5 de febrero de 1932.2
(En) Dear Lev Semenovich, […] You yourself understand that now we, as a group of people bound by ideas, are undergoing a tremendous crisis. With such crises, internal conflicts are not resolved simply and without pain. In most cases they are resolved with a bullet. The external circumstances, their tremendous pressure on us all, the ceaseless situation, the flooding from around every corner, the mismatch between the movement of thought and the organizational, external side of work, the lack of movement forward with concrete work, while, at the same time, there is an expansion of ideas (a mistake on the part of some of us – A.R. Luria!)—all of this has suppressed, undermined, and shattered our work as a common effort. The very system of ideas is in tremendous danger (before me now is a document—a partial program for psychology on the scale of the Soviet Union, from a brigade consisting of Vedenov, Shvarts, Akimov, Sapir, and so on— based on a draft by A.R. Luria. The Institute is working (is trying to work) according to our plans. This is an alienation of our ideas. This is the beginning of a total downfall, a collapse of the system.
(Es) Estimado Lev Semiónovich, Usted mismo comprende que ahora nosotros, como grupo de personas unidas por ideas comunes, estamos atravesando una crisis tremenda. Dentro de una crisis de esta naturaleza, los conflictos internos no se resuelven de manera sencilla ni indolora. En la mayoría de los casos se resuelven con una bala. Las circunstancias externas, su tremenda presión sobre todos nosotros, la situación incesante de un asedio que llega desde todos los flancos, la desproporción entre el movimiento del pensamiento y el lado organizativo y externo del trabajo, la ausencia de avance en el trabajo concreto al mismo tiempo que se produce una expansión de las ideas (¡un error de algunos de nosotros, A. R. Luria!) […] todo esto ha reprimido, socavado y destrozado nuestro trabajo como esfuerzo común. El propio sistema de ideas se encuentra en un gravísimo peligro. Ante mí tengo ahora un documento —un programa parcial para la psicología a escala de toda la Unión Soviética— elaborado por una brigada compuesta por Vedénov, Shvarts, Akímov, Sapir y otros, basado en un borrador de A. R. Luria. El Instituto está trabajando (intentando trabajar) según nuestros planes. Esto es una enajenación de nuestras ideas. Esto es el comienzo de un derrumbe total, del colapso del sistema.
(En) We have a wonderful and dedicated group of three to four people, certainly, who will be tested for clarity and reliability (A.V. Zaporozhets, L.I. Bozhovich, N.G. Morozova, perhaps others. They obligate us). We must not fail this test! Where are the paths? How to continue? On which path? I can only answer this in the words of Ibsen’s Brant: “On any path, but direct to the goal.
(Es) Contamos con un maravilloso y entregado grupo de tres o cuatro personas que, sin duda, serán puestas a prueba en cuanto a su claridad y confiabilidad (A. V. Zaporozhets, L. I. Bozhóvich, N. G. Morózova, y tal vez otros. Ellos nos obligan). ¡No debemos fracasar en esta prueba! ¿Dónde están los caminos? ¿Cómo continuar? ¿Por qué senda? Solo puedo responder a esto con las palabras de Brant, de Ibsen: «Por cualquier camino, pero directo a la meta».
(En) Now two last issues: my attitude toward A. R. Luria and my attitude toward work.
(Es) Ahora dos últimas cuestiones: Mi actitud hacia A. R. Luria y mi actitud hacia el trabajo.
(En) A quick word about the first: At the cost of any amount of pain, any amount of cruelty, it is necessary to show one's cards. I am showing mine.
(Es) Unas rápidas palabras sobre lo primero: a costa de cualquier cantidad de dolor, de cualquier cantidad de crueldad, es necesario mostrar algunas cartas. Muestro las mías.
(En) J’accuse: Only the fundamentals. A lack of understanding of the path, of perspective, a lack of understanding that Cultural Psychology is also a philosophical system, that is, it cannot be adapted to one or another system of philosophical dogmas. Its philosophy is not mechanistically added to it! Tons of mistakes come from here: “friends” from the administration, attempts to reconcile the “external” and “internal,” eclecticism, formal usage of the concepts of Cultural Psychology (they “unlock” problems of not understanding in the abstract, while research is conducted within the system of given concepts!), thoughts of the type “The healthy core of Cultural Psychology is sociogenesis; the rest is just drivel, just intelligentsia nonsense,” and so on.
(Es)- J’accuse: Solo las fundamentales.3
Una falta de comprensión del camino, de la perspectiva; una falta de comprensión de que la Psicología Cultural es también un sistema filosófico, es decir, que no puede ser adaptada a tal o cual sistema de dogmas filosóficos. ¡Su filosofía no se le añade de manera mecánica! De aquí provienen toneladas de errores: “amigos” de la administración, intentos de reconciliar lo “externo” y lo “interno”, eclecticismo, uso formal de los conceptos de la Psicología Cultural (ellos “desbloquean” problemas de incomprensión en lo abstracto, mientras que la investigación se realiza dentro del sistema de conceptos dados), pensamientos del tipo «El núcleo sano de la Psicología Cultural es la sociogénesis, el resto es solo palabrería, simple tontería de intelectuales», y así sucesivamente.
(En) Entrepreneurism, an incorrect attitude toward the piatorka that came close to breaking them (but did not break them!), and special, valuable personal relationships that could have been destroyed.
(Es) Un activismo elocuente, una incorrecta actitud hacia la Piatorka que estuvo a punto de romperlos (¡pero que no los rompió!), y especialmente, valiosas relaciones personales que pudieron haber sido destruidas.
(En) An incorrect attitude toward Cultural Psychology itself. An underestimation of it (however paradoxical that might sound!), that is, perhaps it was a matter of overestimation, but it was utilitarian, speculative, to put it crudely! I am putting all this terribly primitively and terribly curtly, but there’s no time to develop it, and I do not want to gloss over it—better to exaggerate in this direction. You, of course, will make your own corrections; you yourself will fill in the blanks and will understand correctly. Lastly: what I myself think of Cultural Psychology. Also terribly briefly.
(Es) Una actitud incorrecta hacia la propia Psicología Cultural. Una subestimación de ella (¡por paradójico que pueda parecer!), es decir, tal vez se trató de una sobreestimación, pero utilitaria, especulativa, ¡para decirlo crudamente! Estoy exponiendo todo esto de manera terriblemente primitiva y concisa, pero no hay tiempo para desarrollarlo y no quiero disimularlo: mejor exagerar en esta dirección. Usted, por supuesto, hará sus propias correcciones, completará los vacíos y lo entenderá correctamente. Por último: lo que yo mismo pienso de la Psicología Cultural. También de forma terriblemente breve.
(En) Exploiting the tenets of Cultural Psychology (applying them to concrete problems) outside the main tasks of their own further development is now impossible. It violates the logic of research and leads to the flattening of its main concepts.
(Es) La explotación de los principios de la Psicología Cultural (aplicándolos a algunos problemas concretos) fuera de las principales tareas de su futuro desarrollo es ahora imposible. Violaría la lógica de la investigación y conduciría al aplanamiento de sus principales conceptos.
(En) The logic of the development of the Cultural Psychology system leads today to the necessity of placing at the center of attention the problem of the philosophical interpretation of its fundamental concepts and tenets (the difference between the factual content of research and the degree of development of their philosophical foundations, the worldview upon which they rest. “The tyranny of the pictogram”).
(Es) La lógica del desarrollo del sistema de la psicología cultural conduce a la necesidad de colocar en el centro de nuestra atención el problema de la interpretación filosófica de sus conceptos y principios (la diferencia entre el contenido factual de la investigación y el grado de desarrollo de sus fundamentos filosóficos, la concepción del mundo sobre la cual descansan, “La tiranía del Pictograma”).
(En) This problem (I return to it now in this context!) cannot be solved at the cost of adapting Cultural Psychology to a “standard,” or, to put it another way, it cannot be mechanistically thrust into one philosophical context or another. It is itself a philosophical system (psychological philosophy! —a worldview!).
(Es) Este problema (y regreso ahora en este contexto) no puede ser resuelto al costo de adaptar la Psicología Cultural al “standard” o, por decirlo de otra manera, no puede ser mecánicamente resuelto en otro contexto filosófico. Este es, por sí mismo, un sistema filosófico. (¡Filosofía Psicológica!, ¡una concepción del mundo!) (…)
(En) Yours, A. Leontiev**.
(Es) Suyo, A. Leontiev.
Como puede apreciarse nítidamente, una vez expuestas las cuestiones aquí presentadas, es posible plantear las siguientes consideraciones:
1a. Hasta el año de 1925, como dijimos antes, tanto dentro de la ya existente y naciente URSS como en los restantes países del mundo, una diversidad no solo de paradigmas, corrientes o teorías mostraban una pugna por imponerse como el referente teórico y metodológico que se apreciara como el verdaderamente científico. (Vigotski, 2022)
2a. Puede afirmarse que es un verdadero mito el de la existencia de una unidad epistemológica de la psicología en Rusia, primero, y luego, en la naciente URSS. Lo que puede afirmarse, en todo caso, es la existencia de la intención de construir una psicología científica, dentro de la naciente URSS, sustentada en los principios del marxismo, orientada por los planes quinquenales de desarrollo de la URSS y, siguiendo las directrices del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). (González-Rey, 2011)
3a. Desde el día 5 de febrero de 1932, como puede verse en la epístola de Leóntiev, se muestra la inexistencia histórica, por razones ideológicas, políticas, conceptuales, teóricas y metodológicas de la «Troika» como un monolito fundacional de la “Escuela Histórico Cultural” en psicología. Es evidente, como se muestra, que una ruptura irresoluble se manifiesta y que no hay tal “Troika”; asimismo, es claro que se muestran dos interpretaciones distintas y contradictorias entre los miembros de tal grupo de trabajo y, finalmente, es cierto que se estructuraron dos grupos de trabajo que impulsaron sus ideas en diferentes ciudades y bajo diferentes supuestos epistemológicos. Por un lado, el Grupo de Vigotski-Luria, en Moscú, y, por el otro, el de Leontiev y la “Piatorka” en Járkov. Conviene destacar aquí que existen evidencias claras de que tanto Vigotski como Luria firmaron conjuntamente diversos textos y trabajos; sin embargo, ello no se observa con Leóntiev. (Friedrich, 1997)
4a. El conflicto claro entre las ideas y prácticas de Luria y quienes con él y Vigotski impulsaron su trabajo y teoría en Moscú, y quienes junto a Leontiev y la “Piatorka”, en Járkov, desarrollaron sus ideas, evidencia la inexistencia tanto de la “Troika” unida monolíticamente en torno a una serie de ideas y con la prospectiva de fundar una “escuela”, como la inexistente “Escuela Histórico-Cultural” o “Sociohistórica”. Más que observarse ese monolito, se percibe una ruptura insuperable históricamente, pues sus conceptos, categorías, principios, presupuestos, líneas de investigación y metas difieren significativamente. (Leóntiev, 2003)
5a. La concepción que sobre la cuestión de la “Psicología Cultural”, sus conceptos, principios, presupuestos filosóficos que le subyacen, así como la de su continuidad como grupo y de los términos que se utilizarían para referirse a ella, también son contradictorias y mutuamente excluyentes. (Leóntiev, 2003)
6a. Los términos utilizados por Leontiev y los expresados por Luria difieren significativamente, puesto que la carta de Leontiev refiere “Psicología Cultural”, mientras que Luria no lo enuncia de dicha manera, y no se autorrefieren, ni unos, ni otros, mucho menos Vigotski, como los promotores o impulsores de tal “escuela” y “concepción”. (Friedrich, 1997)
Como puede concluirse, con base en los argumentos expuestos hasta ahora, nos asiste la razón al sostener que son mitos y leyendas los que han invadido los textos que se propusieron presentarnos el pensamiento y obra de Lev Semionovich Vigotski como una unidad monolítica de una “Troika” inexistente.
En virtud de ello se justifica la pertinencia de este trabajo con la siguiente pregunta: ¿Es vigente el pensamiento y obra de Vigotski hacia el término de la segunda década del siglo XXI para la neuropsicología contemporánea?
Herencia y legitimidad de la obra y pensamiento de L. S. Vigotski sobre la neuropsicología contemporánea
Ahora bien, si Vigotski muere de tuberculosis pulmonar el 11 de junio de 1934 y la neuropsicología, como una rama del conocimiento psicológico, halla sus orígenes entre la cuarta y la quinta década del siglo XX, ¿cómo pretendemos encontrar la relación directa entre la obra y el pensamiento de Lev Vigotski y la neuropsicología? Pareciera que es fenomenológicamente obvia la dificultad para documentar esa correlación.
Pese a ello, teniendo presente que, como está perfectamente documentado, los congresos realizados en los años de 1923 y 1924 en la URSS se denominaron Congreso Pan Ruso de Psiconeurología4 y, como puede observarse, aunque no aparece explícitamente el término de neuropsicología, sí es evidente la presencia del concepto de psiconeurología. Al parecer, aunque de ello no poseemos evidencia alguna, el orden de los factores —psico y neuro— sí altera el producto; porque, siendo la neurología una rama de la medicina, el concepto expresa la primacía de la psicología en el campo de la psiconeurología. Hoy parece inadvertido, se invierte la orientación hacia las prácticas médicas, omitiendo la necesidad de abordar psicológicamente los trastornos neuropsicológicos.
Asimismo, como sugiere A. R. Luria en su prefacio al libro Brain and History: The relationship between neurophysiology in Soviet research (Mecacci, L. 1979): “The study of the physiological bases of mental activity represents a brilliant page in Russian and, in particular, Soviet psychological science.” Luego, dos páginas más adelante, agregará: “However, the decisive influence on the construction of Soviet psychology must be attributed to the noted psychologist Lev S. Vigotsky,” para concluir con la siguiente afirmación:
Vygotsky has expressed the basic concept that in order to understand the highest forms of mental activity in all their characteristic attributes, one must go beyond the limits of the organism and, without restricting oneself to the study of processes that are seen in natural development, turn to the analysis of those forms of activity that arise in the history of the society (…).5 (Luria, 1979)
Con base en estos sucesos históricamente documentados y presupuestos conceptuales que caracterizaron las propuestas teóricas, metodológicas y prácticas de Vigotski, podemos sostener que no era necesario que él sobreviviera a la tuberculosis más allá de 1934 ni, mucho menos, que la neuropsicología hiciera su aparición formal antes de ese año. El conjunto de condiciones históricas, económicas, políticas, culturales, ideológicas y, sobre todo, científicas impulsadas a partir del triunfo de la “Revolución de Octubre” favorecieron tanto el desarrollo del enfoque psicológico de Vigotski, Luria y Leóntiev, entre otros más, como el de la propia neuropsicología. ¡Vamos! Extendiendo un poco más esta afirmación, podemos sostener que los orígenes y el desarrollo de la neuropsicología como una rama del conocimiento psicológico, en la URSS, fue posible, además, debido al desarrollo de las ideas y propuestas de Vigotski, así como también a la continuidad de esta concepción por Alexander Luria.
Como es reconocido ampliamente, la neuropsicología, como una rama del conocimiento psicológico, encuentra sus orígenes formales y explícitos hacia mediados del siglo pasado en los trabajos realizados en la otrora URSS por Alexander R. Luria; en Francia, por Julián Ajuriaguerra y Hécaen; en Alemania, por Kurt Goldstein y, en los Estados Unidos de América, por Donald O. Hebb. Estos personajes publicaron trabajos que utilizan el término neuropsicología; sin embargo, exceptuando a A.R. Luria, ninguno lo refirió como una rama de la psicología. (Alvarez. 2021, p. 352).
En primera instancia, y no cabe duda de ello, la herencia y legitimidad del pensamiento y la obra de nuestro personaje han sido reconocidas ampliamente dentro del campo de la psicología como disciplina del conocimiento científico, más allá de la ex URSS y más acá de nuestro tiempo, y si asumimos que la neuropsicología es una rama del conocimiento psicológico que encuentra sus orígenes en los vínculos entre lesiones diversas del encéfalo o sus enfermedades y las consecuencias psicológicas para la vida de la persona que sufre el daño, así como su entorno familiar (Álvarez, 2021). No podemos ignorar que la legitimidad y la importancia teórica de la obra y el pensamiento de Vigotski para la neuropsicología es incontestable, pero… esta afirmación es apenas en un sentido sumamente general; por ello también, mostraremos el impacto en aspectos más específicos para la disciplina.
¿Cuáles fueron las propuestas psicológicas de L. S. Vigotski que sustentan esta posibilidad? Las ideas y premisas fundamentales pueden ser enunciadas de este modo:
- Cualquier disciplina que estudie al ser humano en cualquiera de sus facetas y, más aún, la psicología, debe asumir como constitutivo de su investigación el hecho de que tiene ante sí un objeto histórico-social; un fenómeno que no puede ser arrancado de su raíz histórico-cultural.
- En consecuencia, derivado de la tesis precedente, los fenómenos psíquicos, la psique humana, la conciencia, siendo sociales por su origen, no son algo dado de una vez y para siempre; existe —dice— un desarrollo histórico de dichos fenómenos, una relación de dependencia esencial de los mismos con respecto a la vida y la actividad social
- La historia de la psique humana es la historia de su constitución; una vez construida, está presupuesta como una cualidad de la cual deberá apropiarse el sujeto en desarrollo a través de su actividad.
Con base en estos tres principios metodológicos, entre otros, Vigotski se propuso resolver el problema de la localización de las funciones psíquicas y, en general, la cuestión referida a la relación guardada entre el cerebro y el psiquismo. Para ello, escribe un trabajo que lleva por título La Psicología y la Teoría de la Localización de las Funciones Psíquicas, postulando en dicho trabajo las siguientes cuestiones:
- El carácter cambiante de las vinculaciones interfuncionales entre los diferentes procesos psicológicos (v. gr. la atención, la memoria, el pensamiento, el lenguaje, etc.) durante el desarrollo infantil;
- La construcción de los procesos psicológicos superiores exige la formación de Sistemas Dinámicos Complejos, los cuales integran las funciones elementales (referidas a manera de ejemplo en el inciso anterior),
- La existencia de relaciones extracorticales en la actividad de los centros cerebrales, es decir, que la actividad cerebral se construye también en la vida de las relaciones sociales del niño.
- El inconveniente teórico y práctico de reducir las propiedades y características del psiquismo humano a una de las partes que componen al ser humano o al sujeto de la actividad psíquica. En síntesis, para eludir la falacia mereológica, propone “salir de las profundidades del cerebro y bajar de las alturas del espíritu”, anclando el estudio tanto de los orígenes como del desarrollo de la actividad psíquica bajo las diferentes condiciones histórico-culturales de existencia, sea en el caso de la “defectología”, de la psiconeurología o del desarrollo sin lesiones que impongan el desarrollo “por otras vías o por otros medios”, mediante diversos mecanismos de “compensación” o la disolución de la actividad psíquica y su rehabilitación.
- Así como la vida misma y el entorno histórico-cultural están en permanente movimiento y cambios, la variabilidad de las conexiones intra e interfuncionales, a lo largo del desarrollo, debe ser asumida tanto en un sentido psicológico como neuropsicológico.
- Este proceso genético, dinámico y sistémico del psiquismo y el encéfalo requiere de la construcción y formación de “sistemas funcionales complejos” que integran un conjunto de funciones o procesos elementales, dentro de los “procesos psicológicos superiores”. Y, fundamentalmente,
- Recuperando la tesis de la consideración de la existencia de relaciones extracorticales, es indispensable tomar en cuenta el papel del lenguaje, la lengua y la palabra como herramientas que median la relación entre la realidad objetiva, la actividad simbólica y cognoscitiva, las relaciones afectivas, emocionales y volitivas a lo largo de las vivencias —perezhivanie— durante la actividad práctica y relacional con los otros y los objetos culturales.
Bajo la égida de estas premisas es posible entonces realizar las tres tareas fundamentales de la neuropsicología; a saber: el diagnóstico neuropsicológico, la rehabilitación neuropsicológica y la investigación de los orígenes y el desarrollo de los procesos psicológicos superiores bajo diferentes circunstancias adversas o favorables.
Para cerrar este extenso ensayo, no se pretende obviar u omitir la trascendencia de su concepción acerca de la relación activa entre los neuropsicólogos o los educadores y los aprendices o personas que sufrieron algún evento que compromete la integridad de su cerebro en diferentes etapas o momentos de la vida y del desarrollo, dentro de su contexto familiar y comunitario. Referimos aquí la relación entre aprendizaje, desarrollo, enseñanza, educación rehabilitadora e intervención activa y deliberada por parte de los docentes y terapeutas.
Dicho de un modo sintético, la relevancia de la concepción sobre la Zona de Desarrollo Próximo, tanto para la enseñanza, el diagnóstico y la rehabilitación.
Financiación
El autor declara que no se recibió financiación para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
Contribución de autoría
JEA: Conceptualización, Metodología, Redacción - revisión y edición, Redacción - borrador inicial, Investigación.
Conflictos de interés
El autor declara que no hay ningún conflicto de interés comercial o financiero para esta investigación.
Uso de herramientas de inteligencia artificial
El autor declara que no se ha utilizado ninguna herramienta de inteligencia artificial (como ChatGPT, Copilot, Gemini, u otras) en la redacción, análisis o revisión de este artículo.
Referencias
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Héritage et légitimité de l’œuvre de Lev S. Vygotski pour la neuropsychologie contemporaine
Résumé
Dans cet essai, nous présentons les résultats de quatre décennies d'étude systématique et approfondie de l'œuvre de Lev Semionovitch Vygotski, ainsi que l'analyse de nombreux travaux qui ont examiné son impact sur la psychologie scientifique et les pratiques éducatives. Malgré l'essor éditorial autour de sa figure et la diffusion de son nom — comparable à celle de Jean Piaget —, un ensemble de mythes, de mythèmes et de légendes s'est construit autour de Vygotski, déformant gravement sa pensée. Étonnamment, l'un des domaines où sa contribution a été le moins mise en évidence est la neuropsychologie. Cette discipline, qui fait partie de la psychologie scientifique, a été diluée dans le concept de « neurosciences », reléguant ses apports et le situant dans la « crise de la psychologie » qu'il avait lui-même diagnostiquée. Bien que, depuis la fin du XXe siècle, il soit considéré comme indispensable pour tout psychologue ou éducateur actualisé de l'étudier, la plupart des publications consacrées à sa vie et à son œuvre souffrent de graves limites. Le Vygotski qui est généralement présenté est, au mieux, une version simplifiée et déformée : il est réduit à un « psychologue de l'enfance » ou à un « psychologue du développement », il est presque exclusivement associé à la Zone de Développement Proximal (ZDP) et il est superficiellement catalogué sous des étiquettes telles que constructivisme, psychologie cognitive, psychologie génétique, psychologie matérialiste, dialectique, marxiste, soviétique ou « école historico-culturelle ». En ce sens, l'objectif de ce travail est d'offrir une analyse rigoureuse et documentée des idées, thèses, hypothèses et arguments centraux de Vygotski, en accordant une attention particulière aux fondements historico-culturels qui sous-tendent sa pensée, afin de surmonter les réductions et les déformations qui prédominent dans une grande partie de la littérature abordant ce sujet. Et, surtout, d'argumenter et de démontrer la pertinence et l'actualité de sa pensée dans le domaine de la neuropsychologie contemporaine.
Legacy and legitimacy of L.S. Vygotsky's work for contemporary neuropsychology
Abstract
In this essay, we present the results of four decades of systematic and in-depth study of the work of Lev Semyonovich Vygotsky, along with the analysis of numerous works that have examined his impact on scientific psychology and educational practices. Despite the editorial boom surrounding his figure and the widespread diffusion of his name—comparable to that of Jean Piaget—a set of myths, mythemes, and legends has been built around Vygotsky, seriously distorting his thought. Astonishingly, one of the fields where his contribution has been least visible is neuropsychology. This discipline, which is part of scientific psychology, was diluted within the concept of "neurosciences," relegating his contributions and placing him within the "crisis of psychology" that he himself diagnosed. Although since the late 20th century it has been considered essential for any updated psychologist or educator to study him, most publications dedicated to his life and work suffer from severe limitations. The Vygotsky usually presented is, at best, a simplified and distorted version: he is reduced to a "child psychologist" or "developmental psychologist," he is almost exclusively associated with the Zone of Proximal Development (ZPD), and he is superficially pigeonholed into labels such as constructivism, cognitive psychology, genetic psychology, materialistic, dialectical, Marxist, or Soviet psychology, or the "historical-cultural school." In this sense, the purpose of this paper is to offer a rigorous and documented analysis of Vygotsky's central ideas, theses, hypotheses, and arguments, paying special attention to the historical-cultural foundations that support his thought, in order to overcome the reductions and deformations that prevail in much of the literature addressing this issue. And, above all, to argue and demonstrate the relevance and pertinence of his thought within the field of contemporary neuropsychology.
1 A quien se proponga profundizar de manera amplia esta cuestión, se le sugiere ver: Ariel González, A. (2007). Notas del traductor. En L. S. Vygotsky, Pensamiento y habla (p. CXXVII–CXLVIII). Colihue., Calvo Tuleski, S. (2015). Vygotsky and Leontiev: The construction of a Marxist psychology. Nova, Caruso, M. (2007). Introducción histórica: ¿En el jardín de los marxismos que se bifurcan? En L. S. Vigotski, Pensamiento y habla (p. V–LXXXV). Colihue, Cole, M., & Scribner, S. (1978). Introduction. En L. S. Vygotsky, Mind in society: The development of higher psychological processes (p. 1-14). Harvard University Press., Daniels, H., Cole, M., & Wertsch, J. V. (Eds.). (2007). The Cambridge Companion to Vygotsky. Cambridge University Press., Friedrich, J. (1997). Le mythe de l’unité épistémologique de l’école histórico-culturelle. En C. Moro, B. Schneuwly, & M. Brossard (Eds.), Outils et signes. Peter Lang., Golder, M. (1986). Reportajes contemporáneos de la psicología soviética. Cartago, Kozulin, A. (1983). La psicología de Vygotsky. Alianza., Kozulin, A., & Gindis, B. (2007). Sociocultural theory and education of children with special needs: From defectology to remedial pedagogy. En H. Daniels, M. Cole, & J. V. Wertsch (Eds.), The Cambridge companion to Vygotsky (p. 332-362). Cambridge University Press, Leontiev, A. N. (1975a). El hombre y la cultura. En F. Torres (Ed.), Superación para profesores de psicología (p. 46-64). Pueblo y Educación, Leontiev, A. N. (1975b). El pensamiento. En F. Torres (Ed.), Superación para profesores de psicología (p. 88-102). Pueblo y Educación, Leontiev, A. N. (1975c). El desarrollo mental del niño como un proceso de asimilación de la experiencia humana. En F. Torres (Ed.), Superación para profesores de psicología (p. 138-144). Pueblo y Educación, Leontiev, A. N. (1978). Actividad, conciencia y personalidad. Ediciones Ciencias del Hombre., Luria, A. R. (1977). Introducción evolucionista a la psicología. Martínez Roca., Luria, A. R. (1979a). The making of mind: A personal account of Soviet psychology. Harvard University Press. (Versión castellana: Mirando hacia atrás. Ediciones Norma), Luria, A. R. (1979b). El cerebro humano y los procesos psíquicos. Fontanella, Luria, A. R. (1980). Los procesos cognitivos: Análisis sociohistórico. Fontanella, Puzirei, A. (Comp.). (1989). El proceso de formación de la psicología marxista: L. Vygotsky, A. Leontiev y A. Luria. Progreso., Ratner, C., & Henrique Silva, D. N. (Eds.). (2017). Vygotsky and Marx. Routledge., Rivière, A. (1985). La psicología de Vygotsky. Visor, Shuare, M. (1990). La psicología soviética tal como yo la veo. Progreso., Smírnov, A. A. (1975). El desarrollo de la psicología soviética. En F. Torres (Ed.), Superación para profesores de psicología (p. 1-13). Pueblo y Educación, Smírnov, G. (1974). El hombre soviético: La formación de la personalidad socialista. Progreso, Temporetti, F. (2007). Introducción. El regreso del hijo prodigioso. En L. S. Vigotski, Pensamiento y habla (p. LXXXVII–CXXV). Colihue, Van der Veer, R. (2007). Vygotsky in context: 1900-1935. En H. Daniels, M. Cole, & J. V. Wertsch (Eds.), The Cambridge companion to Vygotsky (p. 19-49). Cambridge University Press, Vygotsky, L. S. (1972) Psicología del arte. Barral, Vygotsky, L. S. (1978). Mind in society: The development of higher psychological processes. Harvard University Press, Vygotsky, L. S. (1979). El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Grijalbo, Vygotsky, L. S. (1991). Obras escogidas (Tomo I). Visor, Vygotsky, L. S. (1993). Obras escogidas (Tomo II). Visor. Vygotsky, L. S. (1995). Obras escogidas (Tomo III). Visor. Vygotsky, L. S. (1996). Obras escogidas (Tomo IV). Visor. Vygotsky, L. S. (1997). Obras escogidas (Tomo V). Visor. Vygotsky, L. S. (1999). The collected works of L. S. Vygotsky: Volume 6. Kluwer Academic/Plenum Publishers. Vygotsky, L. S. (1997). Pensamiento y habla. Colihue., Wertsch, J. V. (1985). Vygotsky and the social formation of mind. Harvard University Press, Yaroshevsky, M. (1989). Lev Vygotsky. Progress Publishers. ↩
2 Journal of Russian and East European Psychology, vol. 43, no. 3, May–June 2005, p. 70–77. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/10610405.2005.11059250. Los editores agradecen a Alona Radkovskaya y Tatiana Akhutina por su apoyo para dar a conocer este texto. Traducción de Nora Favorov. Traducción libre al castellano realizada por el autor del presente ensayo. Agradecemos al colega y amigo Humberto Téllez Olvera por habernos permitido conocer esta versión documental de la epístola en cuestión. ↩
3 Leóntiev refiere parafrásticamente a: Zola, É. (1898, 13 de enero). J’accuse…! Lettre au Président de la République. L’Aurore. “J’Accuse…!” es una carta abierta escrita por Zola y dirigida al Presidente de la República Francesa, mediante la cual denuncia la injusticia del Caso Dreyfus, acusando públicamente al Ejército francés, al Estado Mayor y al Ministerio de Guerra de: (1) haber condenado a un inocente (Alfred Dreyfus) sabiendo que era inocente; (2) haber fabricado pruebas falsas y ocultado pruebas verdaderas y (3) haber cometido graves irregularidades judiciales y antisemitismo institucional. El cuerpo del texto es un fuerte alegato contra la razón de Estado, la mentira oficial y la corrupción de las instituciones militares y judiciales francesas; en esta carta Zola nombra directamente a los culpables y asume personalmente todas las consecuencias de sus acusaciones. ↩
4 I Vserossiyskiy s"ezd po psikhonevrologii (1923) y II Vserossiyskiy s"ezd po psikhonevrologii (1924) ↩
5 “El estudio de las bases fisiológicas de la actividad mental representa una página brillante en la ciencia psicológica rusa y, en particular, soviética (…) Sin embargo, la influencia decisiva en la construcción de la Psicología Soviética debe atribuirse al destacado psicólogo Lev S. Vigotsky (…) Vigotsky ha expresado el concepto fundamental de que, para comprender las formas superiores de la actividad mental en todos sus atributos característicos, es necesario ir más allá de los límites del organismo y, sin limitarse al estudio de los procesos que se observan en el desarrollo natural, pasar al análisis de aquellas formas de actividad que surgen en la historia de la sociedad”. (Traducción nuestra). ↩
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